lunes, 16 de julio de 2012

Los hábitos de vida durante la adolescencia pueden condicionar el riesgo CV - DiarioMedico.com

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ESTUDIO AUSTRALIANO

Los hábitos de vida durante la adolescencia pueden condicionar el riesgo CV

Investigadores del Royal Hospital de Perth, en Australia, han descubierto que los hábitos de vida durante la adolescencia pueden condicionar el riesgo cardiovascular de adultos, tras haber detectado que el consumo de alcohol en el caso de los chicos, de las píldoras anticonceptivas en las chicas y el consumo de sal o el índice de masa corporal (IMC) en ambos sexos están asociados a unos niveles más elevados de presión arterial.
Redacción   |  16/07/2012 00:00


Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en la revista de la Sociedad Europea de Cardiología, que ha mostrado cómo la adolescencia es la etapa de la vida en que los comportamientos tienden a afianzarse; de ahí que con una serie de hábitos se pueden encontrar importantes beneficios para la salud pública.

Para dicho estudio, los autores, coordinados por Chi Le-Ha, analizaron los resultados de la cohorte de embarazo de Australia Occidental gracias a los datos del estudio Raine (www.rainestudy.org.au), que incluía a 2.868 niños nacidos entre 1989 y 1992, a quienes posteriormente se les realizó un seguimiento a los 1, 2, 3, 5, 8, 10, 14 y 17 años de edad.

Consumo de alcohol

En total contaron con 1.771 adolescentes, a quienes se les preguntó sobre el consumo de alcohol, tabaquismo, actividad física, uso de medicamentos con receta (incluyendo anticonceptivos orales) y los hábitos alimentarios, y la asociación entre cada uno de estos factores y la presión sistólica y diastólica. De este modo, observaron que las jóvenes que tomaban anticonceptivos tenían una presión sistólica de la sangre total de 9 mmHg más alta que las que no tomaron píldoras.

En el caso de los chicos, por su parte, observaron cómo la presión arterial sistólica se asoció significativamente con el IMC, el sodio urinario y el consumo de alcohol. E incluso cuando se ajustó por el IMC, la relación con el alcohol y la sal se mantuvo.

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